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Hay una situación capaz de convertir uno de los electrodomésticos más cómodos de casa en protagonista de una auténtica película de terror.
Sales por la mañana.
El robot aspirador está programado para limpiar a las diez.
Tu perro tiene un pequeño accidente a las nueve y media.
Y el robot…
sale puntualmente a trabajar.
Si nunca has visto las consecuencias de un robot aspirador pasando por encima de una caca, quizá sea mejor que continúes así.
Porque el problema no termina cuando el robot la pisa.
Las ruedas siguen girando.
El cepillo continúa trabajando.
El robot sigue recorriendo habitaciones.
Y aquella maravillosa automatización que compramos precisamente para no tener que limpiar nosotros puede acabar consiguiendo exactamente lo contrario.
Durante años, situaciones como esta mostraban perfectamente la diferencia entre un robot automático y un robot realmente inteligente.
El aparato sabía mapear nuestra casa.
Sabía dónde estaba el salón.
Sabía volver solo a cargar.
Incluso podía calcular rutas bastante sofisticadas.
Pero era incapaz de comprender una instrucción que cualquier humano habría resuelto inmediatamente:
Eso no lo toques.
Por suerte, la situación está cambiando.
Los robots aspiradores más avanzados empiezan a combinar cámaras, sensores tridimensionales e inteligencia artificial para intentar comprender qué tienen delante antes de decidir qué hacer.
Y algunos ya mencionan expresamente algo que hace unos años habría parecido una característica bastante peculiar para vender un electrodoméstico:
reconocer y evitar excrementos de mascotas.
He estado mirando qué opciones me parecen más interesantes actualmente entre los robots que podemos encontrar en El Corte Inglés y hay tres que merece especialmente la pena conocer:
MOVA Z60 Ultra Roller Complete.
Dreame X50 Ultra Complete.
Dreame X60 Pro Ultra Complete.
Pero no los recomendaría exactamente por las mismas razones.
Y hay una cosa que quiero dejar clara antes de empezar:
ningún robot debería considerarse infalible.
Podemos reducir muchísimo el riesgo.
Podemos comprar tecnología específicamente diseñada para evitar estos accidentes.
Pero si alguien te promete que un robot jamás pisará una caca bajo ninguna circunstancia, yo desconfiaría.
La casa real siempre acaba siendo más complicada que el laboratorio.
¿Existen realmente robots aspiradores que detectan cacas?
Sí.
Y esta es una de esas evoluciones de la robótica doméstica que pueden parecer anecdóticas hasta que tienes un perro.
Entonces dejan de ser anecdóticas inmediatamente.
Porque existe una diferencia enorme entre que un robot sea capaz de:
detectar un obstáculo
y que sea capaz de:
comprender qué tipo de obstáculo tiene delante.
Imagina una zapatilla.
Un robot relativamente sencillo puede detectar que existe algo delante y rodearlo.
Pero ahora imagina una caca pequeña sobre un suelo oscuro.
Necesitamos algo más.
El robot tiene que obtener información suficiente sobre aquello que está viendo, interpretarla correctamente y decidir que debe mantener las distancias.
Y aquí es donde empiezan a aparecer tecnologías realmente interesantes.
Cómo consigue un robot aspirador reconocer lo que tiene delante
Durante mucho tiempo, los robots domésticos fueron excelentes respondiendo a una pregunta:
¿Dónde estoy?
Ahora empiezan a intentar responder otra muchísimo más complicada:
¿Qué estoy viendo?
Y ese cambio me fascina.
El LiDAR es fantástico, pero no lo entiende todo
El LiDAR ha sido una revolución para la navegación doméstica.
Permite medir distancias.
Crear mapas.
Detectar paredes.
Localizar habitaciones.
Planificar rutas.
Pero detectar que existe un objeto no significa necesariamente comprender qué es ese objeto.
El robot puede saber:
“Hay algo delante.”
Nosotros necesitamos que llegue un poco más lejos:
“Hay algo delante y bajo ningún concepto debo pasar por encima.”
Ahí empieza otra generación de robots.
Las cámaras aportan algo fundamental: información visual
Una cámara permite que el sistema analice características visuales del objeto.
Forma.
Tamaño.
Posición.
Contexto.
Y mediante modelos de inteligencia artificial puede intentar clasificar aquello que aparece delante.
Eso permite pasar de:
obstáculo
a conceptos como:
cable, zapatilla, juguete, mascota…
o incluso:
excremento.
Los sensores 3D ayudan a entender el espacio
Aquí aparece una combinación que me parece especialmente potente.
Cámara + información tridimensional + inteligencia artificial.
La cámara ayuda a reconocer.
Los sensores tridimensionales ayudan a comprender dónde se encuentra exactamente aquello que estamos viendo.
Y el software decide cómo actuar.
En términos muy simplificados:
ver → interpretar → decidir → rodear.
Parece sencillo cuando lo escribimos.
Para una máquina moviéndose autónomamente por una casa es extraordinariamente complejo.
Los robots que elegiría actualmente para evitar cacas de mascotas
No quiero hacer una lista de diez robots simplemente para que este artículo parezca más completo.
Prefiero tres modelos que tienen una razón clara para estar aquí.
Y los tres podemos encontrarlos actualmente en El Corte Inglés.
MOVA Z60 Ultra Roller Complete: mi primera opción si buscas específicamente reconocimiento de excrementos
Este es probablemente el modelo que más directamente responde a la intención de este artículo.
Y hay una razón muy sencilla:
MOVA menciona expresamente los excrementos de mascotas.
El Z60 Ultra Roller Complete utiliza un sistema avanzado de navegación y visión mediante cámara RGB capaz, según MOVA, de detectar y esquivar más de 200 tipos de obstáculos.
Entre los ejemplos que proporciona la propia compañía encontramos:
cables,
juguetes…
y excrementos de mascotas.
Eso me parece mucho más relevante que encontrar simplemente la expresión genérica:
“detección avanzada mediante IA”.
Porque aquí sabemos que el fabricante ha contemplado específicamente el problema que nos preocupa.
¿Cómo lo consigue?
El sistema combina diferentes tecnologías para interpretar lo que ocurre delante del robot.
La cámara RGB aporta información visual.
La detección tridimensional ayuda a determinar la posición y forma de los obstáculos.
Y la inteligencia artificial intenta reconocerlos antes de que el robot llegue hasta ellos.
Además, MOVA incorpora funciones específicas para hogares con animales dentro de su ecosistema PetMate.
La filosofía es precisamente la que buscamos:
que el robot pueda trabajar en una casa donde existen mascotas sin comportarse como si todo lo que encuentra por el suelo fuera simplemente suciedad que debe atacar.
Por qué me gusta especialmente para este artículo
Porque no tenemos que hacer una interpretación creativa de sus especificaciones.
MOVA dice directamente que su sistema está diseñado para reconocer, entre otros objetos, excrementos de mascotas.
Eso no significa que yo escribiera:
“Nunca pisará una caca.”
No.
Es una afirmación demasiado absoluta.
La iluminación, el tamaño, la forma, el tipo de suelo y otras circunstancias pueden cambiar el resultado.
Lo que sí podemos decir es:
este robot incorpora un sistema de reconocimiento que contempla específicamente los excrementos como uno de los obstáculos que debe identificar y evitar.
Y esa diferencia importa.
Además, está pensado para una casa con pelo
Hay otra cosa que me gusta.
Un perro no tiene un accidente todos los días.
Pero sí puede dejar pelo todos los días.
El Z60 incorpora un sistema antienredos que trabaja sobre el cepillo principal, el lateral y la rueda omnidireccional.
Eso significa que no estamos comprando un robot extraordinariamente especializado para un problema ocasional y olvidándonos de la limpieza cotidiana.
Y para mí ese equilibrio tiene muchísimo sentido.
Lo elegiría especialmente para: hogares con perros, varias mascotas, cachorros o animales donde existe una posibilidad real de encontrar objetos inesperados por el suelo.
🟢 Ver detalles de Mova V50 Ultra Complete
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Dreame X50 Ultra Complete: el que más tranquilidad me da por las pruebas independientes
Aquí cambia ligeramente la historia.
Con el Dreame X50 Ultra Complete no tenemos solamente una ficha técnica interesante.
Tenemos algo que valoro muchísimo más:
pruebas independientes.
Y los resultados son muy buenos.
Su sistema combina cámara y luz estructurada 3D para detectar y rodear objetos.
Pero lo verdaderamente importante es qué ocurre cuando se enfrenta a residuos de mascotas.
En las pruebas de RTINGS, el X50 Ultra mostró una evitación de obstáculos excelente y destacó precisamente detectando y evitando los residuos dejados por mascotas.
Eso me parece importantísimo.
Porque una cosa es:
“Nuestro robot tiene inteligencia artificial.”
Y otra muy diferente:
“Alguien lo ha puesto delante del problema que nos preocupa y lo ha evitado.”
La segunda me interesa muchísimo más.
Este sería mi favorito para quien quiera evidencia además de especificaciones
Si alguien me dijera:
—Tengo un perro mayor. A veces puede tener algún accidente y quiero programar el robot cuando no estoy.
El X50 Ultra Complete sería uno de los primeros que miraría.
No porque pueda garantizar que jamás vaya a equivocarse.
Sino porque tenemos evidencia independiente de que su sistema funciona especialmente bien precisamente ante residuos de mascotas.
Y esa diferencia me da confianza.
También me gusta algo aparentemente menos espectacular
Es silencioso.
Puede parecer secundario cuando estamos hablando de inteligencia artificial y sensores 3D.
Pero estamos comprando un robot para convivir con animales.
No solamente para limpiar su pelo.
Si el aparato tiene una navegación extraordinaria pero cada vez que arranca nuestro gato desaparece debajo de la cama, tenemos otro problema.
La buena robótica doméstica no consiste solamente en hacer más.
También consiste en molestar menos.
¿Tiene puntos débiles?
Claro.
Las pruebas independientes también han encontrado situaciones donde puede tener problemas, como determinados cables o alfombras con borlas.
Y esto es fantástico para recordar algo:
un robot puede reconocer algo tan complejo como un residuo de mascota…
y después complicarse la existencia con un cable USB.
Bienvenidos a la robótica doméstica.
Lo elegiría especialmente para: quien quiera un modelo premium cuya evitación de residuos haya mostrado resultados convincentes en pruebas independientes.
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Dreame X60 Pro Ultra Complete: el más fascinante tecnológicamente
Y aquí aparece el robot que probablemente más me apetece observar evolucionar.
El Dreame X60 Pro Ultra Complete lleva la detección de objetos todavía más lejos.
Utiliza dos cámaras con inteligencia artificial de 120° junto con luz estructurada tridimensional.
Según Dreame, puede identificar más de 320 tipos de objetos y reaccionar ante obstáculos temporales en aproximadamente 0,1 segundos bajo sus condiciones de laboratorio.
Incluso está diseñado para detectar objetos de alrededor de 10 mm.
Eso es una barbaridad comparado con aquellos primeros robots que básicamente recorrían nuestra casa esperando que nada complicado apareciera delante.
Además incorpora detección proactiva mediante luz para descubrir elementos difíciles de percibir, incluyendo manchas y líquidos claros.
Tecnológicamente me parece espectacular.
Entonces, ¿por qué no lo pongo automáticamente en primera posición?
Precisamente porque quiero mantener una regla:
más nuevo no significa automáticamente mejor para todo.
Dreame nos proporciona unas especificaciones impresionantes.
Doble cámara.
IA.
Más de 320 objetos.
Detección de elementos pequeños.
Luz proactiva.
Pero para la pregunta específica:
“¿Cuál me da más confianza ante una caca de perro?”
el X50 tiene algo que actualmente valoro muchísimo:
pruebas independientes muy claras específicamente con residuos.
Por eso no diría:
“El X60 detecta mejor las cacas porque es más avanzado.”
Eso sería extrapolar.
Prefiero decir:
sobre el papel tiene uno de los sistemas de percepción doméstica más avanzados que podemos comprar actualmente, pero quiero ver más pruebas independientes específicas antes de declararlo campeón en esta tarea concreta.
Creo que esa honestidad aporta más valor que intentar convertir siempre el producto más nuevo en el ganador.
Una función especialmente interesante para hogares con mascotas
Su detección proactiva mediante luz está diseñada para identificar elementos difíciles de ver, incluidos determinados líquidos claros.
Esto abre una línea tecnológica muy interesante.
Porque detectar una caca sólida es una cosa.
Detectar:
pis,
vómito,
líquidos,
manchas poco contrastadas…
es un problema diferente y probablemente todavía más complicado.
El X60 nos deja entrever hacia dónde puede evolucionar esta tecnología.
Lo elegiría especialmente para: quien quiere uno de los robots más avanzados tecnológicamente y valora tener la última generación de percepción y reconocimiento de obstáculos.
🟢 Ver detalles de Dreame X60 Pro Ultra Complete
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MOVA Z60 vs Dreame X50 vs Dreame X60: cuál elegiría
Lo resumiría así:
| Modelo | Lo que más me interesa | Evidencia específica | Para quién lo elegiría |
|---|---|---|---|
| MOVA Z60 Ultra Roller Complete | Reconocimiento de más de 200 obstáculos incluyendo expresamente excrementos | Declaración específica del fabricante | Quien busca específicamente un robot preparado para mascotas |
| Dreame X50 Ultra Complete | Cámara + luz estructurada 3D y excelente evitación | Muy buena evidencia independiente con residuos de mascotas | Quien prioriza confianza basada en pruebas |
| Dreame X60 Pro Ultra Complete | Doble cámara IA, más de 320 objetos y detección proactiva | Tecnología muy avanzada; quiero más pruebas específicas con excrementos | Quien quiere la última generación tecnológica |
Si mi preocupación absoluta fuera:
“Tengo miedo de que el robot pase por encima de una caca”,
probablemente reduciría mi decisión al MOVA Z60 Ultra Roller Complete y Dreame X50 Ultra Complete.
El primero porque su fabricante contempla específicamente los excrementos dentro del sistema de reconocimiento.
El segundo porque tenemos pruebas independientes especialmente convincentes.
El X60 sería mi elección tecnológica más ambiciosa, pero no lo declararía mejor para este problema simplemente por tener números mayores.
¿Puede fallar incluso uno de estos robots?
Sí.
Quiero insistir en esto porque es probablemente la parte más importante del artículo.
Imagina una caca perfectamente visible sobre suelo blanco.
Ahora imagina:
una muy pequeña,
sobre una alfombra marrón,
parcialmente escondida junto a un juguete,
con poca iluminación.
Para nosotros continúa siendo evidente lo que es.
Para una máquina las condiciones visuales han cambiado completamente.
Los sistemas de reconocimiento pueden verse afectados por:
tamaño,
forma,
contraste,
iluminación,
posición,
tipo de suelo,
otros objetos cercanos.
Por eso interpreto estas tecnologías como:
una reducción enorme del riesgo.
No como:
una garantía matemática de que jamás ocurrirá un accidente.
¿Qué ocurre con las cacas pequeñas?
Aquí aumentaría la precaución.
Cuanto más pequeño sea un objeto, más complicado puede resultar:
detectarlo,
separarlo visualmente del suelo,
clasificarlo correctamente,
decidir una ruta segura alrededor.
Precisamente por eso me parece tan interesante que los fabricantes estén empezando a especificar tamaños mínimos de objetos detectables.
El X60, por ejemplo, anuncia detección de objetos pequeños de aproximadamente 10 mm bajo sus condiciones de prueba.
Es una señal de hacia dónde avanza la industria.
Pero una cifra de laboratorio no significa que cualquier objeto de 10 mm vaya a reconocerse perfectamente en cualquier casa.
¿Y si el perro tiene diarrea?
Aquí no confiaría en ningún robot.
Directamente.
Porque hemos cambiado completamente el problema.
Ya no tenemos necesariamente un objeto sólido claramente delimitado.
Tenemos:
formas irregulares,
bordes difíciles de definir,
diferentes consistencias,
posibles líquidos.
Y esto nos lleva a una distinción importantísima:
detectar excrementos sólidos no equivale a detectar cualquier accidente de una mascota.
Si sabemos que nuestro perro está enfermo o existe un riesgo real de diarrea, desactivaría la limpieza automática hasta comprobar el suelo.
La inteligencia artificial puede ayudarnos.
No necesitamos ponerla a prueba innecesariamente.
¿Puede un robot aspirador detectar el pis de un perro o gato?
Este me parece incluso más complicado.
Un charco puede ser:
transparente,
muy fino,
reflectante,
irregular,
difícil de diferenciar del propio suelo.
Aquí me interesa especialmente la dirección que está tomando Dreame con el X60.
Su sistema de iluminación proactiva está diseñado precisamente para mejorar la detección de determinados líquidos y manchas claras.
Eso no significa:
“detecta cualquier pis”.
No afirmaría algo así.
Pero sí demuestra que los fabricantes ya están trabajando en un problema mucho más complejo que reconocer objetos sólidos.
Y me parece fascinante.
Porque el siguiente salto de los robots domésticos puede no ser simplemente:
reconocer más objetos.
Puede ser:
comprender mejor diferentes tipos de suciedad.
¿Puede detectar el vómito de un gato?
Bienvenido a otro de los exámenes finales de la robótica doméstica.
Una bola de pelo relativamente compacta puede parecerse a un objeto.
Pero un vómito líquido o parcialmente líquido representa un problema completamente diferente.
Además puede cambiar muchísimo en:
forma,
tamaño,
color,
consistencia.
Por eso jamás asumiría:
“detecta excrementos = detecta cualquier cosa producida por mi mascota”.
Son problemas visuales diferentes.
Y debemos tratarlos como tales.
Juguetes, cables y comederos: aquí la IA empieza a cambiar realmente la convivencia
Afortunadamente, la mayor parte de lo que encuentra un robot en una casa con animales no son accidentes.
Son cosas mucho más inocentes.
Una pelota.
Un juguete de cuerda.
Un comedero.
Un calcetín.
Un ratón de tela.
Ese juguete que compramos por 12 € y que el gato ignoró para jugar con la caja.
Aquí es donde los sistemas modernos empiezan a demostrar algo mucho más importante que evitar un desastre puntual.
La casa ya no necesita estar perfectamente preparada para el robot.
Y eso me parece un salto enorme.
Los primeros robots funcionaban mejor cuando nosotros adaptábamos el entorno para ellos.
Quitábamos cables.
Movíamos cosas.
Cerrábamos determinadas habitaciones.
Ahora la dirección empieza a invertirse.
Queremos que sea el robot quien se adapte a nosotros.
Eso es exactamente lo que debería hacer una buena tecnología doméstica.
¿Merece la pena pagar más por un robot con cámara si tienes perro o gato?
Para este caso concreto:
sí puede merecer mucho la pena.
Pero no porque quieras observar a tu mascota desde el robot.
Eso es otra función.
Aquí la cámara forma parte de los sentidos de la máquina.
Le proporciona información visual que puede ayudar al sistema de IA a comprender qué tiene delante.
Y existe una diferencia enorme entre:
tener una cámara
y
utilizar bien una cámara para reconocer objetos.
Por eso, si estás considerando este tipo de robot, te recomiendo leer también nuestro artículo sobre robot aspirador con cámara para mascotas: ¿merece la pena?
Allí profundizamos precisamente en esa diferencia.
No olvides el pelo: el problema que tendrás todos los días
Esta es otra razón por la que me gusta especialmente que Z60, X50 y X60 sean robots muy completos.
La caca es el accidente que queremos evitar.
El pelo es la batalla diaria.
Si tienes un golden retriever, un gato de pelo largo o varias mascotas, necesitas además:
buen cepillo,
sistemas antienredos,
autovaciado,
buena navegación,
y rendimiento adecuado para tu tipo de suelo.
Tenemos una guía específica sobre el mejor robot para pelo de perro y gato, porque elegir únicamente por potencia de aspiración puede llevarnos a equivocarnos.
Y esta es precisamente la filosofía que seguiría aquí:
el mejor robot para mascotas no es el que gana una única prueba.
Es el que resuelve mejor el conjunto de problemas que aparecen realmente en tu casa.
Qué robot comprar según tu mascota
Aquí es donde olvidaría durante un momento las fichas técnicas.
Pensemos en animales reales.
Si tienes un perro adulto que casi nunca tiene accidentes
No compraría exclusivamente pensando en las cacas.
Valoraría:
pelo,
alfombras,
fregado,
ruido,
autovaciado,
precio,
y después reconocimiento de obstáculos.
Aquí cualquiera de los tres podría tener sentido dependiendo del presupuesto.
Si tienes un cachorro
Subiría muchísimo la evitación de excrementos en mi lista.
Un cachorro está aprendiendo.
Los accidentes forman parte del proceso.
Entre estos tres, MOVA Z60 y Dreame X50 serían mis primeras opciones para estudiar.
Especialmente si quieres dejar el robot funcionando cuando sales.
Si tienes un perro mayor
Aquí volvería a priorizar muchísimo esta tecnología.
Un animal que nunca tuvo accidentes puede empezar a tenerlos.
Y quizá sea precisamente ahora cuando más queremos automatizar determinadas tareas de la casa.
Me parece un escenario especialmente apropiado para buscar un robot con reconocimiento avanzado.
Si tienes un gato
Cambian un poco mis preocupaciones.
Pensaría en:
bolas de pelo,
vómitos,
arena,
juguetes pequeños,
comedero,
y cómo reacciona el propio gato al robot.
Además de la inteligencia de obstáculos, prestaría atención al ruido y a la forma de moverse.
Porque el mejor robot del mundo deja de serlo si convierte cada limpieza en una situación estresante para el animal.
Si tienes varias mascotas
Aquí es donde más me atraen estos sistemas.
Más animales suelen significar:
más pelo,
más juguetes,
más movimiento,
más comederos,
más situaciones inesperadas.
En definitiva:
más casa real.
Y cuanto más imprevisible sea el entorno, más sentido tiene que el robot sea capaz de interpretarlo.
Si el robot limpia cuando no estás en casa, ¿merece la pena pagar más?
Para mí esta es la pregunta definitiva.
¿Vas a estar presente mientras limpia?
Si la respuesta es sí, puedes intervenir.
Pero si tu idea es:
salgo de casa → robot limpia → regreso horas después,
la situación cambia.
Entonces no estás pagando solamente por una cámara.
Ni por sensores 3D.
Ni por inteligencia artificial.
Estás pagando por algo mucho más humano:
tranquilidad.
Por poder estar tomando un café fuera y no pensar repentinamente:
“Espera… ¿y si el perro ha tenido un accidente?”
Esa tranquilidad también forma parte del valor del producto.
Cinco cosas que seguiría haciendo aunque comprara el mejor robot
Por avanzado que fuera mi robot, mantendría algunas costumbres muy sencillas.
Antes de dejarlo trabajando solo:
- comprobaría rápidamente las zonas donde suele estar la mascota;
- tendría especial precaución con cachorros, perros mayores o animales enfermos;
- mantendría actualizado el software del robot;
- observaría durante las primeras semanas cómo funciona el reconocimiento en mi propia vivienda;
- evitaría programarlo automáticamente si sé que existe un riesgo elevado de accidente ese día.
No porque desconfíe de la tecnología.
Precisamente porque me encanta.
Y creo que disfrutar de una tecnología también significa comprender sus límites.
Entonces, ¿qué robot compraría yo?
Si mi prioridad absoluta fuera:
“Quiero minimizar el riesgo de que el robot pase por encima de una caca”,
mi selección actual sería esta:
MOVA Z60 Ultra Roller Complete: mi primera opción específica para mascotas
Me convence especialmente que MOVA incluya expresamente los excrementos entre los más de 200 obstáculos que su sistema está diseñado para reconocer.
Además ofrece un conjunto muy completo para pelo y limpieza diaria.
Dreame X50 Ultra Complete: mi elección basada en pruebas independientes
Su evitación de residuos de mascotas ha mostrado un comportamiento excelente en pruebas especializadas.
Eso pesa muchísimo en mi decisión.
Dreame X60 Pro Ultra Complete: mi elección si quiero la tecnología más avanzada
Doble cámara con IA.
Más de 320 tipos de objetos.
Detección de elementos pequeños.
Luz proactiva.
Me parece posiblemente el más fascinante tecnológicamente.
Pero quiero ver más pruebas específicas con excrementos antes de afirmar que supera al X50 precisamente en esta tarea.
Y no tengo ningún problema en esperar.
Porque una de las cosas más bonitas de seguir la robótica doméstica es precisamente esta:
cada pocos meses tenemos algo nuevo que comprobar.
El robot más inteligente no es el que aspira todo
Durante años hemos medido estos aparatos preguntando:
¿Cuántos Pascales tiene?
¿Cuánto dura la batería?
¿Cuántos metros limpia?
¿Cuánto tarda?
Ahora estamos empezando a formular una pregunta muchísimo más interesante:
¿Qué entiende de lo que está viendo?
Y creo que ahí empieza una nueva etapa.
Porque un robot verdaderamente inteligente no debería aspirar todo aquello que encuentra.
Debería saber:
esto es polvo.
Lo recojo.
Esto es pelo.
Lo recojo.
Esto es un juguete.
Lo rodeo.
Aquí está el gato.
Me aparto.
Y esto…
Bueno.
Esto mejor ni tocarlo.
Puede resultar divertido que una de las pruebas más interesantes de inteligencia para un robot doméstico termine siendo una caca de perro.
Pero, pensándolo bien, tiene todo el sentido.
La verdadera inteligencia doméstica no consiste en hacer una demostración espectacular.
Consiste en enfrentarse correctamente a las pequeñas situaciones absurdas, imprevisibles y completamente normales que ocurren en una casa habitada.
Por personas.
Por perros.
Por gatos.
Por juguetes.
Por calcetines abandonados.
Por vida.
Eso es lo que quiero ver en las próximas generaciones de robots.
No solamente máquinas que limpien más.
Máquinas que comprendan cada vez mejor el hogar en el que están entrando.
Y viendo lo rápido que están evolucionando sus cámaras, sensores e inteligencia artificial…
tengo muchísimas ganas de descubrir hasta dónde van a llegar. 🐾🤖
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