Durante años hemos asociado los robots domésticos a tareas concretas.
Aspirar.
Fregar.
Automatizar pequeñas rutinas.
Reducir tiempo dedicado a las tareas del hogar.
Sin embargo, una noticia reciente ha llamado especialmente nuestra atención porque apunta en una dirección muy distinta.
Según han recogido medios como Business Insider, Colin Angle, fundador de iRobot y una de las personas más influyentes en la historia de la robótica doméstica moderna, participa ahora en un proyecto llamado Familiar. La propuesta resulta sorprendente porque abandona parcialmente la idea del robot como herramienta para explorar otra posibilidad: el robot como presencia cotidiana dentro del hogar.
No como electrodoméstico.
No como máquina de limpieza.
Sino como una forma de compañía tecnológica.
Y aunque pueda sonar futurista, la noticia nos hizo reflexionar sobre algo que llevamos tiempo observando en RobotsEnCasa.
Quizá la siguiente revolución de la robótica doméstica no tenga que ver con limpiar mejor.
Quizá tenga que ver con convivir mejor.
Cuando la tecnología deja de ser una herramienta
La mayoría de robots que conocemos hoy tienen una misión concreta.
Limpiar.
Vigilar.
Transportar objetos.
Automatizar tareas.
Su utilidad está clara.
Pero cuando una tecnología permanece cada día dentro del hogar, empieza a ocurrir algo interesante.
Deja de ser únicamente una herramienta.
Empieza a formar parte del entorno.
Y cualquiera que conviva con mascotas lo sabe perfectamente.
No es lo mismo un objeto que aparece ocasionalmente que una presencia constante que comparte espacio, recorridos y rutinas con los habitantes de la casa.
Precisamente por eso nos parece tan interesante el enfoque que empieza a plantearse desde algunos sectores de la robótica.
Porque desplaza la pregunta tradicional:
¿Qué puede hacer un robot?
Y la sustituye por otra mucho más humana:
¿Cómo convivimos con él?
Cómo convivir con robots domésticos cuando tienes un gato sensible al ruido
Las mascotas llevan años enseñándonos algo importante
A menudo hablamos de inteligencia artificial, sensores o automatización.
Sin embargo, los animales suelen fijarse en cuestiones mucho más básicas.
- el ruido
- los movimientos
- la previsibilidad
- la ocupación del espacio
- los cambios en las rutinas
En otras palabras:
Las mascotas evalúan la convivencia.
No la tecnología.
Y eso explica por qué algunos robots perfectamente diseñados desde un punto de vista técnico pueden generar más dificultades de adaptación que otros aparentemente más sencillos.
Con el tiempo hemos aprendido que la aceptación de una nueva tecnología dentro de casa rara vez depende de una sola característica.
Normalmente depende de cómo afecta al equilibrio cotidiano del hogar.
Qué características hacen que un robot resulte menos invasivo para un gato
Problemas que todavía existen hoy
Aunque la robótica doméstica ha avanzado enormemente, todavía existen desafíos reales.
Especialmente en viviendas pequeñas.
Por ejemplo:
- robots que atraviesan constantemente las mismas rutas
- estaciones de carga mal ubicadas
- recorridos difíciles de anticipar
- sonidos repetitivos que alteran determinados momentos de descanso
- ocupación de zonas importantes para las mascotas
Ninguno de estos problemas suele aparecer en las fichas técnicas.
Sin embargo, son precisamente los aspectos que más afectan a la convivencia diaria.
Y son también los aspectos que probablemente veremos mejorar durante los próximos años.
No porque la tecnología sea más potente.
Sino porque será más consciente del contexto en el que vive.
Dónde colocar un robot doméstico en un piso pequeño para no alterar al gato
El futuro podría parecerse más a una mascota que a un electrodoméstico
Quizá esta sea la idea más interesante que deja la noticia.
Durante décadas hemos diseñado máquinas para realizar tareas.
Ahora empezamos a diseñar máquinas capaces de compartir espacio con nosotros.
La diferencia es enorme.
Un robot aspirador puede completar una limpieza.
Pero un robot de compañía necesita algo más complejo.
Debe resultar predecible.
Debe generar confianza.
Debe integrarse dentro de rutinas existentes.
Y debe convivir con personas y animales sin alterar constantemente el entorno.
Curiosamente, son exactamente los mismos principios que observamos cuando analizamos la adaptación de las mascotas a la tecnología.
Señales de que un gato ya se ha adaptado a un robot doméstico
Lo que más nos llamó la atención de esta noticia
Al leer las declaraciones y los análisis publicados por distintos medios especializados, hubo una idea que nos pareció especialmente reveladora.
Durante mucho tiempo la industria ha competido por fabricar robots más inteligentes.
Más rápidos.
Más eficientes.
Más autónomos.
Sin embargo, quizá la siguiente gran ventaja competitiva sea otra.
La capacidad de convivir mejor.
Porque cuando una tecnología entra en casa deja de formar parte únicamente de la ingeniería.
Empieza a formar parte de la vida cotidiana.
Y eso cambia completamente las reglas del juego.
Una reflexión para quienes convivimos con mascotas
A veces resulta fácil imaginar el futuro como una sucesión de avances espectaculares.
Más inteligencia artificial.
Más automatización.
Más robots.
Pero quizá los cambios realmente importantes sean mucho más discretos.
Quizá consistan en desarrollar tecnologías capaces de comprender mejor los espacios que compartimos.
Los ritmos del hogar.
Las necesidades de las personas.
Y también las necesidades de los animales que viven con nosotros.
Si esa es realmente la dirección que empieza a tomar la robótica doméstica, probablemente estemos asistiendo al comienzo de una etapa muy interesante.
Una etapa donde el objetivo ya no será únicamente construir máquinas más capaces.
Sino construir hogares donde la convivencia entre personas, mascotas y tecnología resulte cada vez más natural.
Y sinceramente, como apasionados de la tecnología doméstica y de la vida con animales, es un futuro que nos genera bastante ilusión.
Fuentes consultadas
- Business Insider – Cobertura del proyecto Familiar y declaraciones relacionadas con Colin Angle.
- Información pública sobre iRobot y la evolución reciente de la robótica doméstica.
- Observaciones y análisis editoriales realizados en RobotsEnCasa sobre convivencia entre mascotas y tecnología doméstica.